¿Podemos ver un amanecer cada 45 minutos?

La respuesta: sólo si eres un astronauta. Son muy pocos los afortunados que tuvieron la oportunidad de viajar al espacio en su vida, en concreto, 543. Sin embargo, la NADA da la oportunidad a las demás personas de vivir la experiencia gracias a su proyecto HDEV: ‘High Definition Earth Viewing’. Dónde a través de las cámaras instaladas en el exterior de la Estación Espacial Internacional podemos observar la Tierra desde el espacio las 14 horas. Un «streaming» de la Tierra que muestra la salida del sol cada hora y media.

Los dispositivos graban continuamente pero se van alternando, por lo que hay que esperar unos segundos cuando se produce el cambio de turno. Una pantalla azul es que no hay señal: la transmisión funciona únicamente cuando la estación conecta con la Tierra. Y cuando aparece en negro es que todo está demasiado oscuro para captar nada.

Y como la Estación Espacial Internacional da una vuelta completa a la Tierra cada 90 minutos, es posible observar un amanecer cada 45 minutos. Desde que se puso en marcha el pasado 30 de abril, más de 32 millones de personas se han entretenido virtualmente con una vista a más de 400 kilómetros de altura. Aunque el objetivo del proyecto va más allá del entretenimiento, ya que además de imágenes del espacio, la emisión incluye secuencias de los astronautas dentro de la ISS (Estación Espacial Internacional). Como fuera de la instalación no se escucha nada, en el audio que acompaña al ‘streaming’ pueden escucharse a ratos las conversaciones entre la tripulación y el centro de control de la agencia estadounidense.

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Extraen un cuello entero de dinosaurio en Lleida

Unos investigadores españoles del Institut Català de Paleontología Miquel Crusafont y la Universidad de Zaragoza han encontrado un cuello entero, incluyendo las vértebras de la zona del cuello y algunas costillas, de un dinosaurio saurópodo de más de 5 metros de longitud en un pueblo de Lleida: Lérida, el cual pesaba dos mil quinientos kilos (lo que dificultó el traslado de dicho fósil). A partir de esos restos, estimaron que dicho animal debería medir entre quince y veinte metros de largo y vivó en la zona de los pirineos hace unos sesenta y ocho millones de años.

La momia (nombre coloquial que los investigadores dan al bloque formado por el fósil) era el más grande conseguida por el equipo de investigadores del ICP y la Universidad de Zaragoza y, probablemente también una de las más grandes hechas en Europa.

Este ejemplar será trasladado al museo de la Conca Dellà, que colaboró en la excavación.

dinosaurio saurópodo

Mindfulness: la atención plena

La pérdida de atención es uno de los problemas más conocidos entre la sociedad, tanto en jóvenes como mayores. Y justo por esa razón, ha irrumpido con fuerza el concepto de mindfulness. Esta práctica de origen budista cuenta y tiene más de dos mil años de antigüedad, sin embargo en Occidente no aparece hasta hace unos treinta años para tratar problemas de estrés y dolor crónico. Actualmente, las aplicaciones de mindfulness, que se traduce por concentración, se extiende a casi todos los campos, incluso en la educación y la enseñanza.

No es extraño ver que las universidades ofrezcan a sus alumnos talleres de atención plena, siendo conscientes de que en la mayoría de los casos la separación del éxito y del fracaso no está en el talento natural, sino en la capacidad de concentrarnos, que permite retener conceptos, relacionarlos, entenderlos e incorporarlos en nuestros propios pensamientos. Y es que por más capacidad intelectual que tengas, sin atención el suspenso es casi seguro. Tenemos que comprender que nuestro cerebro no es multitarea, solo podemos concentrarnos en una cosa a la vez y si no lo hacemos, si intentamos estar en varios lugares al mismo tiempo, no conseguiremos un resultado tan satisfactorio como aquellos que con igual o menor capacidad que nosotros sí que son capaces de poner todo el foco de su atención en la actividad concreta que están desarrollando.

Hay estudios científicos que demostraron que hace más de dos mil años esto ya lo sabían los budistas: que un estado de atención consciente ayuda no solo a reducir el estrés o la ansiedad, sino también a ser más creativos, a poder juzgar y valorar las situaciones con mayor claridad, a aumentar la resistencia emocional y a disfrutar más de lo que se está haciendo.

Como tantas otras capacidades del ser humano, la atención también se entrena, ya lo había dicho Daniel Goleman: «La atención es un músculo que se debe entrenar». Pues sí, es un músculo que cuando se usa se fortalece y cuando no, se atrofia, igual que otro cualquiera. Además, si nos enfrentamos a actividades que van a reclamar más concentración, como por ejemplo una época de exámenes, entrenar unos minutos nos preparará para expandir los límites de nuestra atención, minimizar los efectos de las distracciones, propias y ajenas, y disfrutar del momento. Así que ahora vamos a crear nuestro propio gimnasio de mindfulness. Para ello necesitaremos reservar entre 5 y 20 minutos al día de entrenamiento y empezar con estos tres ejercicios que se pueden repetir cuantas veces se quiera e, incluso, introducir todas aquellas variaciones que nos vengan a la cabeza. Lo importante es practicar.

La pasa. Este es uno de los ejercicios más sencillos pero reveladores. Se trata de tomar una pasa. Sí, una uva pasa. Pero no nos la comemos, no aún.

Primero se observa con detalle y hay que centrarse en darse cuenta del amplio abanico de colores y tonalidades, de cómo incide la luz en sus pliegues, en su textura rugosa. En lo irregular de sus formas a nuestros ojos. Se trata de captar todo lo que se pueda ver. Luego, hay que cerrar los ojos y tocar la uva pasa, pero con mimo.

Después, con los ojos cerrados todavía, nos ponemos la pasa en la boca. No la mordemos, sino que la acariciamos con los dientes y la notamos contra la lengua, tratando de llenarnos toda la boca con esa mezcla, llegando a todos los rincones. Solamente entonces nos tragamos la pasa y notamos cómo baja por la garganta, cómo abandona la boca y se integra en nuestro interior. Una vez finalizado el ejercicio, esperaremos unos segundos para abrir los ojos y celebrar que hemos disfrutado de una pasa, tal vez por primera vez en la vida, en lugar de engullirla. La hemos sacado todas las posibilidades que tenía para ofrecernos. Eso es lo que ocurre con el presente, que si lo engullimos con las prisas y la falta de atención, no dejamos que nos dé todo lo que tiene para ofrecernos.

Pinte y coloree. Hay una gran importancia en recuperar actitudes y actividades infantiles en beneficio del desarrollo personal. Sin duda, este es uno de los casos más llamativos. Y es que, últimamente, se insiste mucho en los beneficios del clásico «pinta y colorea», que todos hemos practicado, en relación con el mindfulness. Se trata simplemente de tomar unas plantillas en blanco y negro, sacar los lápices de colores y ponerse a pintar. Con atención. Abstraídos. Concentrados. De la misma manera que cuan­do éramos niños.

Probarlo no cuesta nada, ya que en Internet podemos encontrar infinidad de plantillas de todo tipo. Esta actividad, tan simple, reducirá nuestro ruido interior, nos permitirá entrenar el arte de poner el foco en una sola actividad y conectaremos con nuestra parte creativa.

Respiración. Al igual que los deportistas aprenden que deben respirar correctamente para tener un mejor rendimiento, nosotros también tendremos que practicar la respiración en nuestro gimnasio de atención plena. A pesar de que existen muchas clases de respiración, se puede empezar con la más sencilla, que es la respiración cuadrada. Básicamente se trata de acompasar la respiración, darnos cuenta de que se está respirando y apartar todo pensamiento que quiera inmiscuirse en este ejercicio.

Descubren polvo de un cometa por primera vez en la superficie de la Tierra

Tal como podemos leer en el titulo, por primera vez en la historia fue descubierto polvo de un cometa en nada más y nada menos que en la Antártida, en un lugar llamado Tottuki Point para ser exactos. Para ello, tuvieron que perforar el hielo unos 17 metros, fundirlo en el laboratorio y analizarlo, tras lo cual los científicos afirmaron que eran condríticos (partículas de polvo interplanetario), lo que quiere decir que era más posible que su origen fuera un cometa; y no de un meteorito como en un principio pensaron. Además, han recogido las partículas que flotan alrededor, en la atmósfera, para lo que se utiliza una hoja pegajosa. Este método atrapa el polvo en el aire, pero deja aceites que ‘ensucian’ las muestras.

Este hecho fue muy sorprendente para los científicos, ya que creían que las partículas de polvo diminutas nunca sobrevivirían a un viaje a través de la atmósfera, y mucho menos a las duras condiciones que se les presentaron una vez en la Tierra.