¿No hay vida inteligente en 100.000 galaxias?

Los investigadores piensan que si existe vida inteligente – una civilización humana- fuera de la tierra, esta tendría que emitir una radiación concreta para poder ser encontrada.

Los científicos del Instituto SETI piensan que en 20 años llegará alguna señal aliénigena. Ellos piensan que estos serían vida primitiva, que no sería una civilización avanzada porque estas emitirían una radiación en concreto, pero desde el observatorio en infrarojo WISE de la nasa solo escucharon silencio.

«La idea detrás de nuestra investigación es que, si una galaxia entera ha sido colonizada por una civilización avanzada con capacidad espacial,la energía producida por las tecnologías de esa civilización sería detectable en longitudes de onda en el infrarrojo medio, exactamente la radiación que detecta el satélite WISE», dijo el profesor de astronomía y astrofísica e investigador principal, Jason T. Wright. Estos procesos de recolección de energía limitarían la cantidad de luz visible expulsada hacia el exterior e incrementarían los niveles de radiación infrarroja.

A pesar de esto, el análisis no dio evidencias claras de civilizaciones extranjeras pero sí se descubrió que unas cincuenta galaxias tienen niveles inusualmente altos de radiación en el infrarrojo medio. Los investigadores continuarán con el estudio de estas anomalías.

Para Wright el fracaso en la detección de una galaxia de alenígenas sigue siendo un interesante resultado científico. «Nuestros resultados significan que, de 100.000 galaxias que WISE puede ver con suficiente detalle, ninguna de ellas está ampliamente poblada por una civilización extraterrestre que utiliza la mayor parte de la luz estelar para sus propios propósitos. Y eso es interesante, porque esas galaxias tienen miles de millones de años de antigüedad, lo que es tiempo más que suficiente para la aparición de extraterrestres, si es que existen. Puede ocurrir que no existan o que no utilicen suficiente energía para que nosotros podamos reconocerles», apunta este.

Extraen un cuello entero de dinosaurio en Lleida

Unos investigadores españoles del Institut Català de Paleontología Miquel Crusafont y la Universidad de Zaragoza han encontrado un cuello entero, incluyendo las vértebras de la zona del cuello y algunas costillas, de un dinosaurio saurópodo de más de 5 metros de longitud en un pueblo de Lleida: Lérida, el cual pesaba dos mil quinientos kilos (lo que dificultó el traslado de dicho fósil). A partir de esos restos, estimaron que dicho animal debería medir entre quince y veinte metros de largo y vivó en la zona de los pirineos hace unos sesenta y ocho millones de años.

La momia (nombre coloquial que los investigadores dan al bloque formado por el fósil) era el más grande conseguida por el equipo de investigadores del ICP y la Universidad de Zaragoza y, probablemente también una de las más grandes hechas en Europa.

Este ejemplar será trasladado al museo de la Conca Dellà, que colaboró en la excavación.

dinosaurio saurópodo

¿Diferentes emociones, diferentes lágrimas?

Rose-Lynn Fisher sabía que sus lágrimas de alegría y tristeza eran muy diferentes, pero no sabía cuanto hasta que las observó por el microscopio.

Tomó muestras de cien lágrimas diferentes (que podían ser de alegría, de dolor, pelar una cebolla, etc.), las secó y las estudió. Y en su proyecto de topografía de las lágrimas, que empezó cinco años atrás, descubrió que aparte de sus componentes no tenían nada en común: eran de formas completamente diferentes ¿Por qué? las lágrimas vistas bajo el microscopio cristalizan la sal y pueden dar lugar a diferentes formas.

La conclusión a la que llegó Rose fue que había tres tipos de lágrimas: las causadas por emociones extremas como la alegría, la tristeza, la euforia y el rechazo; las basales, generadas para mantener la córnea lubricada, y las reflejas, causada por cebollas o gas, generadas por la respuesta a un agente externo.

lágrimas de risa
lágrimas de dolor
lágrimas por pelar una cebolla

Diferentes formas de actuar frente a situaciones traumáticas

Las situaciones en las que nos podemos encontrar a lo largo del día pueden llegar a superarnos a nosotros mismos. Es decir que cuando ocurre una situación traumática (como podría ser el dasastre de las Torres Gemelas) las personas no están preparadas psicologicamente para lo que está ocurriéndoles, así que son incapaces de controlar sus reacciones, que en situaciones extremas, como accidentes, suelen ser incontrolables para ellos mismos.

Hay muchas maneras de reaccionar ante una situación así, pero al final las podemos dividir en dos grupos:

Utilizando el ejemplo anterior de las Torres Gemelas, el primer grupo reaccionaría llorando y gritando, presas del pánico y la ansiedad. Algunas personas que presenciaran el accidente únicamente corrían en círculos, incluso cuando estaban avisando de que en cualquier momento podría derrumbarse el edificio, ellos no escapaban, eran incapaz de hacer otra cosa que no fuera sucumbir al pánico.

El segundo y último grupo, en la misma situación, no reaccionan, simplemente no serían capaces de moverse ni articular palabra (otra forma de expresar el pánico) quedándose estáticos en su lugar observando o viviendo la situación traumática.

Algunas personas son capaces de sobrellevar esas situaciones (como los médicos y bomberos) ya que están acostumbrados a esas situaciones.

El porqué de los tics

Los movimientos TICS son movimientos involuntarios y sin razón aparente de grupos musculares (tanto en una pierna, la cara, un brazo, etc.) y suelen suceder tras una situación traumática. Los médicos se dieron cuenta de que muchos de los soldados no sólo volvían de la guerra con malos recuerdos sino que también volvían con tics en alguna zona del cuerpo. Y, tras hablar con algunos de ellos, descubrieron el porqué de estos convulsivos e inoportunos movimientos.

Uno de los soldados con los que hablaron volvió con un tic en el cuello. Él les contó a los médicos su historia: en el campo de guerra habían colocado a poca distancia de él una bomba y cuando se dio cuenta, obviamente, su primer impulso fue correr lejos de allí. Pero lo que no hizo fue avisar a sus otros compañeros que estaban aún más cerca de la bomba. Ellos murieron en el acto, y esta situación, que dejó emocionalmente herido al soldado, también le dejó un tic. Este movimiento era debido al movimiento que querría haber hecho y no hizo: el de girar la cabeza y avisar a sus compañeros.

Esto no sólo ocurre sólo en soldados sino en cualquier persona que no hubiera hecho algo que debiera haber hecho. Por ejemplo, alguien que quiso huir de alguien o algo y se quedó paralizado, podría desarrollar un tic en la pierna por no haberlo hecho. También está el caso de que sea mero nerviosismo, como muchas veces puede ser morderse las uñas.

Para tratar estos movimientos hay que urgar en el verdadero problema: la situación traumática. Que puede ser tratada con stereo-moto o EMDR.

Descubren polvo de un cometa por primera vez en la superficie de la Tierra

Tal como podemos leer en el titulo, por primera vez en la historia fue descubierto polvo de un cometa en nada más y nada menos que en la Antártida, en un lugar llamado Tottuki Point para ser exactos. Para ello, tuvieron que perforar el hielo unos 17 metros, fundirlo en el laboratorio y analizarlo, tras lo cual los científicos afirmaron que eran condríticos (partículas de polvo interplanetario), lo que quiere decir que era más posible que su origen fuera un cometa; y no de un meteorito como en un principio pensaron. Además, han recogido las partículas que flotan alrededor, en la atmósfera, para lo que se utiliza una hoja pegajosa. Este método atrapa el polvo en el aire, pero deja aceites que ‘ensucian’ las muestras.

Este hecho fue muy sorprendente para los científicos, ya que creían que las partículas de polvo diminutas nunca sobrevivirían a un viaje a través de la atmósfera, y mucho menos a las duras condiciones que se les presentaron una vez en la Tierra.

EMDR ¿el futuro de la psicología?

El EMDR, que constituye las siglas de «desensibilización y reprocesamiento por el movimiento ocular» es, sin duda, un gran avance en el mundo de la psicología. Anteriormente era únicamente utilizado en los soldados que llegaban de una reclusión con traumas emocionales, tics, etcétera. Sin embargo, en la actualidad se utiliza constantemente en este ámbito: traumas de niñez, fobias e incluso pequeñas ansiedades (como sería el odio a una comida en especial).

Pero ¿de qué trata este método? Pues bien, imagínense que nuestro cerebro funciona como nuestro aparato digestivo. Este último tiene la capacidad de digerir los alimentos que tomamos y eliminar lo que no sirve, pero, si nos excedemos, el sistema colapsa y nos empezamos a encontrar mal, porque nuestro cuerpo no puede digerir bien esos excesos. Pues en nuestro cerebro funciona igual: él está preparado para digerir todas nuestras vivencias y eliminar lo que no sirve, pero cuando pasamos por una experiencia que supera su aguante y no es capaz de digerirla, es como si quedara una «bola oscura» que contiene emociones, pensamientos e imágenes dañinas para uno mismo. Y cuando en el presente te encuentras en una situación similar, instintivamente las interconectamos y aparecen los mismos síntomas, aunque una situación no tenga que ver con la otra.

Lo que hace el EMDR es atacar a esa bola dañina, procesarla, desensibilizarla e integrarla con los demás recuerdos. Esto no quiere decir que lo olvides, sino que le quita importancia. ¿Nunca han pensado «¿cómo puede seguir molestándome esto»? Pues el EMDR consigue que no te moleste, pero no que te de igual. Pongamos como ejemplo a una persona que a sufrido maltratos en su niñez y ahora, en su edad adulta, se encuentra con ese acosador y la persona sigue odiándolo, o sintiendo miedo por lo que le había hecho. Pues con el EMDR esos malos pensamientos pasarían a «me ha hecho daño, es una putada, pero me da igual».

La forma de llevar a cabo este método es tan simple como el nombre indica: únicamente utiliza la estimulación bilateral, que provoca el movimiento de los ojos de un lado a otro. Esto se hace a través del movimiento de ojos, sonidos o toques que el especialista realiza tanto en las manos, rodillas u hombros alternamente, y así el paciente sea capaz de procesar experiencias dolorosas. De este modo, el EMDR no se centra únicamente en lo verbal, sino que también en las sensaciones del cuerpo asociadas a las experiencias traumáticas que se están tratando. “Se sabe que para poder elaborar y procesar adecuadamente los traumas hay que considerar el cuerpo, que es donde queda registrada la experiencia”, decía María Eugenia Corbalán, psicóloga clínica infanto juvenil y terapeuta familiar, que realiza el EMDR.

Otra distinción que define este método tan peculiar, es que el paciente es el protagonista de su propio proceso y es quien lleva el control de la terapia. El terapeuta solo es un guía en el proceso. “En este sentido el EMDR confía en la capacidad autocurativa que tienen las personas de sanarse a si mismas”, añade la psicóloga.

En conclusión, desde la primera vez que se utilizó, en 1987, y en la actualidad, el EMDR se ha desarrollado positivamente. Se han formado ya más de 100.000 terapeutas en más de 75 países que utilizan este método, y los estudios de experiencias clínicas, de sus bases neurofisiológicas del trauma y el almacenamiento de los recuerdos, siguen avalando su eficacia. Personalmente, me parece asombroso que con unos simples movimientos, los especialistas sean capaces de sanar heridas tan profundas como puede ser violaciones o accidentes. Y por lo tanto, para mí, el EMDR sí es el futuro de la psicología.

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