Si perdemos 40000 células de piel por hora ¿cómo los tatuajes son permanentes?

A los científicos les surgió la duda de como era posible que, teniendo en cuenta que perdemos 40.000 células epiteriales por hora, cómo se consigue que los tatuajes sean tan permanentes. Y Claudia Aguirre nos explica todos los métodos, máquinas y macrófogos que han existido a través del tiempo y que lo hacen posible.

En un total, perdemos un millón de células epiteriales al día, entonces ¿cómo no acaban desapareciendo estas marcas? La respuesta es porque los pigmentos del tatuaje se introducen en la parte más profunda de la piel, y según la cultura o tiempo cambian mucho los métodos para lograrlo. Por ejemplo, la primera máquina de tatuar fue creada a partir de la máquina de grabados de Tomás Alba Tedison y usaba electricad. En la actualidad, las máquinas insertan pequeñas agujas llenas de tinta en la piel, en una frecuencia entre 50 y 3000 veces por minuto.

Estas agujas pasan por el epidermis, metiendo la tinta en lo más profundo de la dermis y cada vez que la aguja entra deja una herida. Lo que provoca que el cuerpo empiece el proceso de inflamación, llamando a las células del sistema inmune al lugar de la herida para comenzar a reparar la piel. Y es este proceso el que hace el tatuaje permanente.

Primero, células especializadas, llamadas macrofagos, se comen el material invasor intentando limpiar el desorden inflamatorio y mientras estas se dirigen al sistema linfático algunas de ellas van cargadas de tinta a los nódulos linfáticos mientras que otros se quedan en la dermis sis poder despachar el pigmento. La tinta dentro de ellas queda visible a través de la piel: algunas de las particulas de tinta quedan suspendidas en la dermis. Y las células llenas de tinta permanecen en lugar hasta que mueren y son remplazadas por células más jóvenes y la tinta permanece donde estaba hasta que, naturalmente, se vaya deteriorando lentamente.

El tatuaje más antiguo fue encontrado en una momia peruana, del 6000 a.C.